ENFOQUE DIFERENCIAL.

El empoderamiento y emprendimiento femenino cuanta en la actualidad con herramientas conceptuales y técnicas que asegura a las mujeres de muchos lugares del mundo, que puedan hacer uso de las oportunidades que brinda la democracia y la economía.
Las políticas generalistas que se implementaban indiscriminadamente a hombres y mujeres han dado paso a una mayor apertura de alternativas en las que las mujeres han entrado a jugar un papel fundamental. A continuación, se presenta uno de los aspectos relevantes que guían el fortalecimiento de la participación ciudadana, especialmente de las mujeres, en el ámbito económico, donde el Enfoque Diferencial se instituye como un principio que marca la acción en el reconocimiento a las personas y los grupos poblacionales desde sus características, necesidades y condiciones particulares, por lo que requieren medidas específicas para garantizar sus derechos y equidad.
a. Características clave:
– Reconoce la diversidad: Considera diferencias étnicas, culturales, de género, edad, discapacidad, condición socioeconómica, entre otras, como como una realidad humana.
– Busca equidad: No se trata de dar a todos lo mismo, sino de ajustar las acciones según las necesidades específicas de cada grupo poblacional para lograr igualdad real.
b. Aplicación en políticas públicas: Usado para atender las demandas en salud, educación, justicia y protección social para evitar discriminación o exclusión.
Algunos grupos que se reconocen con enfoque diferencial son:
– Los pueblos indígenas o afrodescendientes.
– Las personas en situación de discapacidad.
– Los niños, niñas y adultos mayores.
– Las mujeres en contextos de violencia.
Diferencia con “igualdad formal”:
Mientras la igualdad formal trata a todos por igual, es decir, entregar los mismos servicios para todos, el enfoque diferencial adapta las soluciones a las características propias de cada caso en el tratamiento del enfoque diferencial, como, por ejemplo: programas de salud con traductores para comunidades indígenas.


