RESILIENCIA

Parte del empoderamiento es la resiliencia, la capacidad de las personas, comunidades o sistemas para adaptarse, recuperarse y transformarse positivamente ante situaciones adversas (crisis, violencia, desastres, pobreza, etc.) e incluso salir fortalecidos de ellas.
La existencia humana esta determinada por situaciones muy complejas relacionadas con los factores naturales, físicos y sociales, todas ellas, generadoras de situaciones de amenaza o riesgo donde se pone a prueba la capacidad de las poblaciones y las personas de salir adelante y sobrevivir.
Esa búsqueda constante de mantenerse con vida o coexistiendo en sociedad, en especial, en los momentos más complejos de la subsistencia, es lo que se conoce como Resiliencia.
a. Características clave:
No es solo “resistir”: Implica aprender, reorganizarse y crear nuevas estrategias para enfrentar desafíos.
Por eso se dice que se construye, en el sentido que depende de factores individuales (autoestima, habilidades) y colectivos (redes de apoyo, políticas públicas).
b. Ámbitos de aplicación: Psicología, ecología, desarrollo social, gestión de riesgos, etc.
d. Relación con los términos: enfoque diferencial, igualdad de género, empoderamiento femenino:
– Enfoque diferencial + resiliencia: Por ejemplo, mujeres indígenas víctimas del conflicto armado que reconstruyen sus proyectos de vida gracias a apoyos específicos (acceso a tierra, terapias culturalmente adecuadas).
– Igualdad de género + resiliencia: Sociedades con equidad de género son más resilientes, pues aprovechan el potencial de toda su población, un ejemplo el de las mujeres que emprenden el liderazgo para la reconstrucción en situación de post-conflicto.
– Empoderamiento femenino + resiliencia: Mujeres que superan violencia doméstica al generar ingresos propios o participar en grupos de apoyo.
E. Ejemplos concretos:
– Individual: Una mujer que escapa de un círculo de violencia y se convierte en líder de una organización para otras víctimas.
– Colectivo: Comunidades que organizan bancos de semillas tras una sequía, asegurando soberanía alimentaria.
– Institucional: Políticas que incluyen perspectiva de género en planes de reconstrucción posterior a ocurrencia de calamidades ambientales, naturales o climáticas.


