TALLER: EMPODERAMIENTO FEMENINO: “LO QUE CREEMOS NOS CREA”
El pasado 22 de agosto se realizó un taller colectivo diseñado para mujeres emprendedoras desde un enfoque vivencial y simbólico. Su propósito central fue abrir un espacio seguro que facilitara la expresión emocional, la conexión grupal y la transformación de creencias limitantes, narrativas personales y la visión de vida de las participantes. A lo largo del encuentro, se tejieron redes de apoyo genuinas que sostuvieron activamente el proceso de liberación y empoderamiento individual y colectivo.
Uno de los momentos centrales fue el “Ritual simbólico de liberación”, donde durante una hora se invitó a las asistentes a manifestar lo oculto y lo silenciado. Esta experiencia creó una potente conciencia colectiva que permitió la emergencia de emociones profundas. Entre ellas, se identificó el miedo a mostrarse auténticas, la tristeza acumulada por experiencias de rechazo, la rabia contenida frente a mandatos familiares y sociales, y un profundo deseo de reconectar con su propósito vital.
Durante el taller, las participantes expresaron con valentía las múltiples creencias limitantes que enfrentan como emprendedoras. Se evidenció cómo los mandatos sociales siembran dudas sobre sus capacidades y devalúan su trabajo, cuestionando incluso su derecho a emprender. Surgieron con fuerza los estereotipos de género que imponen una doble carga: desarrollar un negocio mientras se cumplen las responsabilidades domésticas. También se nombró el impacto del morbo masculino, que sexualiza y menoscaba su dignidad en espacios públicos y laborales, generando incomodidad y miedo.
Además, emergió con claridad la crítica falta de redes de apoyo sólidas entre mujeres, donde a menudo priman el juicio, la comparación y la competencia en lugar de la sororidad.
El taller generó un espacio seguro para nombrar, liberar y comenzar a transformar estas narrativas dañinas en nuevas verdades. Fue un primer gesto de reparación colectiva donde la vulnerabilidad fue honrada, la competencia se transformó en colaboración y cada mujer pudo ver a las demás como aliadas en su camino.

Identificación y reconocimiento colectivo de las participantes.

Momento que sirvió para identificar y liberar creencias limitantes

Las participantes destruyen mediante el acto de disolver en agua con flores y aromas los escritos.

Se expone el sentir de las participantes como una manera de liberación y proyección.


